3 febrero, 2026 4:15 am

Conflictos en el subsuelo

Walter I. Paniagua Pilotec, SA de CV

Roberto Avelar Cajiga IEC, SA de CV

En las ciudades, especialmente en las grandes urbes como la Ciudad de México, es cada vez más amplio el uso que se hace del espacio del subsuelo. Se emplea para colocar infraestructura municipal (agua, electricidad, teléfono, gas, comunicaciones en general, etc.), de transporte (metro), el drenaje mayor, túneles para ferrocarril o carreteras, estacionamientos, cimentaciones de edificios y anclas en excavaciones profundas. En algunos lugares ya se ha saturado el espacio. Su uso se vuelve cada vez más conflictivo (Jaime, 2004). En esta nota se describen algunos conflictos que se han reportado, durante la construcción, entre diferentes elementos instalados en el subsuelo.

Una visión general típica del uso del espacio subterráneo urbano se muestra en la figura 1. Se observa que se definen profundidades en función del tipo de suelo y roca encontrados, y la posibilidad de cimentar edificios y otras estructuras.

Conflictos con instalaciones subterráneas

En el decenio de 1980, durante la construcción de la torre El Caballito, se suspendieron los trabajos de hincado de pilotes hasta que se revisó la afectación de estos elementos sobre el Drenaje Profundo. En esta misma década, también durante el hincado de pilotes para un edificio en Paseo de la Reforma, se dañaron más de 13,000 líneas telefónicas cuya localización no estaba precisada en planos.

En 2011, durante la construcción de pilas de cimentación en la zona de Ecatepec, Estado de México, se reportó la perforación de una línea de gas natural, cuyo trazo se modificó sin haberse plasmado en planos definitivos.

Tomando en cuenta la profundidad, relativamente pequeña, de la ubicación de estas instalaciones subterráneas, sería factible detectarlas con ayuda de técnicas de exploración como el radar de penetración terrestre, que llega a tener un alcance de hasta 9 m de profundidad.

Conflictos túnel-cimentación profunda

Se han reportado evidencias de diversos conflictos de este tipo, como la perforación de pilotes con máquinas tuneladoras o la interferencia de cimentaciones profundas con túneles.

Un caso fue la construcción en la Ciudad de México de un edificio habitacional de 12 niveles, planta baja y dos sótanos, ubicado en la calle Arquímedes, en la colonia Polanco. La cimentación consistió en pilas de 80 cm y 100 cm de diámetro (figura 2); en el eje paralelo y adyacente a la calle Arquímedes, la profundidad de desplante de las pilas era de 32 m. Al perforar uno de estos elementos, se encontró un obstáculo en la cota –27 m a partir del nivel de banqueta, por lo que se suspendió la perforación y se rellenó con suelo-cemento, con el propósito de que no quedara abierta mientras se revisaba la información contenida en la exploración geotécnica. Se decidió realizar otra perforación sobre el mismo eje, en el trazo más alejado a la perforación rellenada, pero no fue posible avanzar por encontrarse otro obstáculo en la misma profundidad, por lo que se rellenó con el mismo criterio. Después de revisar la información disponible e identificar que los obstáculos encontrados eran muy resistentes y no se desplazaban en ninguna dirección con diferentes herramientas de perforación, se concluyó que lo que se intentaba atravesar era la bóveda de la línea 7 del metro –recuérdese que es la línea más profunda del metro de la Ciudad de México–, cota que coincidía exactamente con los 27 m alcanzados en los dos trazos mencionados. Se resolvió la cimentación recortando la longitud de las pilas del eje adyacente a la calle Arquímedes a 20 m de profundidad y construyendo pilas adicionales en el siguiente eje con una profundidad de 26 m.

Esta situación no es exclusiva de la Ciudad de México: el 19 de enero de 2024, en la ciudad de Estambul, Turquía, se detectó la perforación de la línea del metro Mecidiyeköy-Aeropuerto. La perforadora atravesó el techo del túnel y dañó las vías del tren (figura 3). El sistema de trenes turco detectó de inmediato el incidente y detuvo el tráfico de todos los trenes, con lo que evitó un accidente.

Recientemente, Uribe (2024) señaló una filtración y afectación a la bóveda del túnel de la línea 12 del metro (figura 4). En primera instancia, se determinó que esto se debió a la perforación de pilas de cimentación que se efectuaba en una obra ubicada arriba del trazo del túnel.

Conflictos con anclas

Este tema ha sido tratado anteriormente (Cuevas y Paniagua, 2022) y se ejemplifica en la figura 5. Un aspecto que conviene destacar es la profundidad de excavaciones que se estabilizan con este sistema, que alcanzan a la fecha hasta 54.5 m en la Ciudad de México. Los principales conflictos son:

  • Instalación de anclas sin la verificación de colindancias, lo que ha provocado la perforación de sótanos u otras instalaciones vecinas (figura 6).
  • Excavación de sitios en los que se instalaron anclas previamente; esta situación se complica si las anclas no fueron desconectadas previamente (figura 7).

En un estudio realizado por la Asociación Internacional de Túneles (ITA, 1990), se obtuvo como resultado que internacionalmente se distinguen cuatro modalidades de propiedad del subsuelo: 1) no hay propiedad privada de la tierra; 2) la propiedad del terreno incluye hasta una profundidad limitada (por ejemplo, en Finlandia, 6 m; 3) la propiedad del terreno incluye hasta una profundidad de interés razonable (en la práctica, es el caso de México); y 4) la propiedad del terreno abarca hasta el centro de la Tierra (como es el caso en Turquía).

En la Ciudad de México, en el artículo 172 de la RCDF (Gaceta Oficial, 2022) se indica: “Deben investigarse el tipo y las condiciones de cimentación de las edificaciones colindantes en materia de estabilidad, hundimientos, emersiones, agrietamientos del suelo y desplomos, y tomarse en cuenta en el diseño y construcción de la cimentación en proyecto. Asimismo, se investigarán la localización y las características de las obras subterráneas cercanas, existentes o proyectadas, pertenecientes al Sistema de Transporte Colectivo, de drenaje y de otros servicios públicos, con objeto de verificar que la edificación no cause daños a tales instalaciones ni sea afectada por ellas”. Es necesario que las disposiciones de este artículo se apliquen estrictamente, para evitar los problemas arriba descritos.

Comentarios finales

A veces se modifican los proyectos durante la excavación o construcción de la cimentación porque se encuentran estructuras enterradas, como fosas sépticas (ocasionalmente del vecino), depósitos de combustibles y aceites, anclas o infraestructura municipal. O bien, algún amigo o funcionario se acuerda de que por debajo del terreno pasa algún colector profundo, tubería u otra obra y recomienda preverlo en el diseño. Cuando se está muy cerca de alguna instalación subterránea mayor del tipo del metro, pasos a desnivel, sifones, acueductos, gasoductos y otras similares, se tienen que tomar las previsiones necesarias para no afectarlas (Jaime, 2004). El uso del espacio del subsuelo es un aspecto que no está regulado en la legislación mexicana, por lo que los conflictos descritos en este trabajo son frecuentes.

Sin embargo, muchos de estos problemas podrían evitarse con algunas acciones, como la realización de planos as-built para entregarlos a las autoridades competentes, aplicando lo señalado en el artículo 172 del RCDF, y revisar la localización de estructuras subterráneas. Finalmente, es deseable recurrir al buen juicio ingenieril para acotar la problemática y evitar estas situaciones o resolverlas con el menor perjuicio posible.

Referencias

Akbar, A. (2024). Foundation rig drills into subway line in Turkey. www.geoprac.net.

Cuevas, A., y W. Paniagua (2022). Uso y abuso de anclas postensadas en zonas urbanas. Geotecnia 262. Sociedad Mexicana de Ingeniería Geotécnica.

International Tunnelling Association, ITA (1990). Legal and administrative issues in underground space use: a preliminary survey of member nations of the ITA. Tunnelling and Underground Space Technology 6 (2).

Jaime, A. (2004). El uso del espacio del subsuelo. Serie Investigación y Desarrollo 643. México: Instituto de Ingeniería, UNAM.

Gaceta Oficial de la Ciudad de México (2022). Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal, RCDF.

Uribe, B. (2024). Se filtra cemento de obra a Línea 12 del Metro. Reforma: 14 de marzo.

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