Hablar de conectividad es hablar de crecimiento y desarrollo. El gran reto al generar un programa de infraestructura o un proyecto carretero es saber cómo se va a invertir y de qué forma será la movilidad. Si bien el incremento de la población de alguna forma se ha detenido en nuestro país, es necesario considerar factores como el crecimiento de los polos de desarrollo, de las necesidades y las ciudades, así como la demanda de conectividad y de planeación urbana.
Cuando se construyen edificios nuevos en zonas conflictivas el problema se agrava, en vez de solucionarse, al adicionar vehículos a la saturación vial existente. Es ahí donde la planeación de las vialidades comienza a tener dificultades y se hace necesaria una nueva. Un ejemplo de planificación renovada es el libramiento de Cuernavaca, recientemente inaugurado.
Para hacer una buena planeación es necesario ver hacia el futuro. Para el caso de las ciudades, tiene que darse de conformidad con la ley y con instrumentos que verdaderamente permitan el libre flujo sin saturación; no sólo se trata de vialidades, sino también de agua y electricidad, entre otros servicios.
Resumen elaborado por el Comité de Infraestructura del Transporte del CICM de la presentación de Óscar Raúl Callejo Silva en el ciclo “Diálogo con ingenieros”.
Puedes leer el artículo completo en la revista Ingeniería Civil 576, disponible en el sitio web del CICM o en el siguiente enlace: IC 576