Daniel Díaz Salgado Profesor de Diseño y Construcción Virtual en la Facultad de Ingeniería, UNAM.
Las órdenes de cambio en obra pública requieren un dictamen técnico económico antes de cualquier variación. Cuando la evidencia son planos 2D y cálculos manuales, la aprobación se retrasa, la ruta crítica se altera y aumenta la cantidad de controversias. En este artículo se presenta un flujo digital sustentado en un modelo de coordinación (modelo BIM federado de todas las disciplinas) que convierte cada cambio en un expediente único, verificable y trazable, plenamente alineado con la Ley de Obra Pública y con la norma mexicana NMX-C-527-1.
Las variaciones contractuales son inevitables en la ejecución de obras civiles: hallazgos imprevistos, ajustes normativos o decisiones de diseño tardías. De conformidad con el artículo 58 del Reglamento de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas (LOPSRM), cada cambio debe justificarse técnica y económicamente antes de afectar el plazo o el costo. En la práctica, esta justificación se apoya todavía en planos 2D, actas y estimaciones manuales que circulan por correo electrónico o en repositorios sin control de versión, lo que lo vuelve lento, subjetivo y propenso a litigio.
El modelo de coordinación (federación tridimensional de todas las disciplinas) ofrece una respuesta objetiva: permite comparar la condición antes y después, simular el impacto en la ruta crítica (dimensión 4D) y cuantificar en forma automática la variación económica (dimensión 5D). Integrar esta evidencia digital al flujo que exige la LOPSRM transforma la orden de cambio de un trámite reactivo en un proceso transparente, medible y alineado con la norma mexicana NMX C 527 1, que regula los planes de ejecución de modelado de información para proyectos públicos. En este artículo se presenta un procedimiento paso a paso para gestionar cambios contractuales apoyados en modelos de coordinación; se describen los roles necesarios, se proponen indicadores clave y se traza una hoja de ruta de adopción escalonada, todo dentro del marco normativo mexicano vigente.
Marco normativo y conceptos clave
Las órdenes de cambio se sustentan en un marco legal preciso. En la tabla 1 se presentan las disposiciones más relevantes: la ley, su reglamento y las normas técnicas que indican qué debe justificarse, cómo documentarlo y con qué firma electrónica validarlo.
Para trasladar esos requisitos a la práctica diaria se necesita un vocabulario común. Los términos operativos que se muestran en la tabla 2, como solicitud de orden de cambio, modelo de coordinación y simulaciones en cuatro y cinco dimensiones, transforman la letra de la ley en herramientas y entregables concretos.
Definir claramente las responsabilidades de cada actor evita lagunas y duplicidades al tramitar una variación contractual. Con estas funciones bien delimitadas, todos saben qué evidencia generar y en qué momento, lo que acelera la aprobación y disminuye el riesgo de controversia.
Con los responsables y sus obligaciones ya identificados, el proyecto cuenta con la estructura mínima para tramitar cualquier variación contractual sin zonas grises. En la siguiente sección se describe el flujo operativo que convierte una solicitud de orden de cambio en una orden de cambio aprobada y trazable, usando el modelo de coordinación como eje de verificación.
Flujo operativo de la gestión digital del cambio
El procedimiento vincula los requisitos de la LOPSRM con las capacidades del modelo de coordinación. Cada variación recorre cinco pasos ordenados (figura 1 y tabla 4) y queda respaldada por evidencia digital que agiliza la aprobación y facilita la auditoría.
Paso 1: Detección
- Cualquier participante identifica el cambio (condición imprevista, ajuste de diseño, instrucción de la dependencia).
- El coordinador digital actualiza la disciplina afectada dentro del modelo y genera una vista comparativa antes/después.
- Se levanta la SOC en el entorno común de datos:
- Descripción breve del cambio.
- Justificación técnica inicial.
- Captura 3D adjunta. La fecha de registro marca el inicio del tiempo de ciclo de la OC.
Paso 2: Análisis técnico
- El modelo actualizado se somete a detección de interferencias; choques nuevos se clasifican por severidad.
- Se ejecuta la simulación en cuatro dimensiones para determinar el impacto en la ruta crítica.
- El gerente de proyecto emite un dictamen preliminar del Δ plazo y lo carga como anexo a la SOC.
Paso 3: Cuantificación económica
- El analista de costos extrae cantidades en cinco dimensiones directamente del modelo resultante.
- Se aplica la matriz de precios unitarios vigente y, cuando proceda, se integran los conceptos extraordinarios para determinar el Δ costo.
- Hoja de costo y curva S modificada se integran al expediente digital.
Paso 4: Aprobación y formalización
- El paquete digital completo (vista 3D comparativa, dictamen de plazo, hoja de costo) se envía al Comité de Obra, integrado por el representante de la dependencia, el residente de obra y la gerencia de proyecto.
- Durante la reunión (presencial o virtual) se revisa la evidencia; se aclaran dudas navegando el modelo en tiempo real.
- Si procede, la OC se firma electrónicamente conforme con la NOM 151 y se registra en el CDE.
Paso 5: Incorporación y seguimiento
- Una vez aprobada la orden de cambio, la nueva versión del modelo se denomina línea base vX, donde X es el número consecutivo (v1, v2, v3…), y se guarda en la carpeta Contractual > Cambios autorizados dentro del CDE.
- El gerente de proyecto ajusta el cronograma maestro con las nuevas fechas, mientras que el coordinador digital actualiza la densidad de choques y el SPI digital (schedule performance index o índice de desempeño del programa, que compara el porcentaje de avance modelado con el porcentaje programado) en el modelo.
- El tablero de indicadores refleja: tiempo de ciclo de la OC, cobertura modelada, precisión Δ costo y variación de plazo.
- El residente verifica en campo la ejecución del cambio y sube su informe vinculado a la OC, con lo que se completa el ciclo PDCA (plan, do, check, act o planear, hacer, verificar, actuar) de mejora continua.
- Con este flujo se cumple el marco normativo y se asegura trazabilidad total: cada decisión queda ligada a una versión del modelo, a un documento firmado y a indicadores objetivos de plazo y costo.
Indicadores de desempeño y control
Para verificar que el flujo digital aporte beneficios reales y cumpla con el Reglamento de la LOPSRM, el equipo del proyecto debe implantar cuatro indicadores clave. Cada uno enlaza el cambio contractual con un objetivo de la gerencia de proyectos (alcance, plazo, costo y calidad) y puede extraerse automáticamente del CDE.
Los cuatro indicadores se calculan de manera automática a partir de los datos ya almacenados en el CDE. El tiempo de ciclo se genera con las fechas de creación y aprobación registradas por el sistema; la precisión de costo resulta de comparar el monto previsto con el monto registrado al cerrar la estimación; la cobertura modelada se obtiene al identificar cuántas órdenes incluyen la vista 3D obligatoria; y la tasa de disputas se actualiza cuando el gerente de proyecto actualiza cada OC con el campo “Estatus de controversia”; el tablero KPI suma las que llegan a conciliación. De este modo, los valores se actualizan sin hojas de cálculo manuales y quedan disponibles en el tablero del proyecto.
Para que los indicadores cumplan su función de control y mejora, se recomienda revisarlos con una cadencia fija y asociarlos a una acción concreta:
Tiempo de ciclo: revisión semanal para detectar demoras internas y liberar aprobaciones pendientes.
Precisión de costo: revisión mensual, incluida en el informe del artículo 31, a fin de ajustar reservas y contrastar estimaciones con el presupuesto autorizado.
Cobertura modelada: también mensual, para confirmar que cada OC incorpore la evidencia 3D exigida.
Tasa de disputas: revisión trimestral en la sesión ejecutiva, con el objetivo de vigilar la transparencia y prevenir controversias.
Cuando las cuatro métricas se mantienen dentro de sus metas durante dos trimestres consecutivos, la dependencia puede reducir contingencias presupuestales, reconocer el desempeño del contratista e incluso presentar el proyecto como caso de éxito ante los órganos de control.
Conclusiones
Cumplimiento normativo simplificado: el modelo de coordinación integra, en un solo archivo digital, la evidencia técnica y económica exigida por los artículos 58-60 del Reglamento de la LOPSRM, eliminando el peregrinaje de planos y memorias sueltas.
Aprobaciones más ágiles, obras más puntuales: las vistas 3D comparativas, simulaciones 4D y cuantificación 5D permiten dictaminar alcance, plazo y costo de la variación en un solo acto, con lo que se reduce el ciclo de autorización de semanas a días.
Trazabilidad a prueba de auditoría: cada versión “Línea base vX” conserva sello de tiempo, autor y firma electrónica; la carpeta “Contractual > Cambios autorizados” constituye un expediente listo para cualquier revisión de órgano de control.
Responsabilidades sin zonas grises: contratista, coordinador digital, gerente de proyecto y dependencia tienen tareas y entregables definidos, lo que evita vacíos de gestión y reduce la probabilidad de controversias.
Mejora continua basada en datos: los cuatro indicadores (tiempo de ciclo, precisión de costo, cobertura modelada y tasa de disputas) se actualizan de forma automática en el CDE, convierten la gestión de cambios en un proceso preventivo y respaldan decisiones de alta dirección.
En conjunto, el flujo digital aquí descrito no solo acata la normativa mexicana, sino que transforma la orden de cambio de un trámite reactivo en una herramienta de control y transparencia que beneficia a la dependencia pública y al contratista por igual