19 junio, 2024 4:39 pm

Residuos de la construcción y la demolición en Baja California

Carlos Salazar Briones. Profesor del Programa Educativo de Ingeniero Civil de la Facultad de Ingeniería, Universidad Autónoma de Baja California.

Según diversos estudios, la producción de residuos de la construcción y la demolición (RCD) en el mundo se estima entre 450 y 760 kg/hab/año. Entre los impactos ambientales que los RCD pueden tener debido a una falta de manejo eficiente, cabe destacar la contaminación de suelos y acuíferos en tiraderos no autorizados, el deterioro paisajístico y la falta de aprovechamiento de los recursos valorizables. Por lo anterior, es necesario plantear un sistema de gestión con el fin de conseguir un desarrollo más sostenible de la actividad constructiva y su relación con el medio ambiente y la sociedad a la que sirve.

 

En México, los residuos se clasifican en tres grandes grupos en función de sus características y orígenes: residuos sólidos urbanos (RSU), residuos de manejo especial (RME) y residuos peligrosos (RP), tal como lo establece la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos.

En el mundo, a principios del siglo XX los RCD se depositaban generalmente junto con los demás tipos de residuos. No fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que en Europa, y sobre todo en Alemania, se inició el reúso y reciclamiento de dichos residuos a fin de compensar la falta de materiales de construcción con los cuales remediar los graves daños ocasionados por la guerra.

En el caso de Estados Unidos, desde la década de 1960 se han impulsado diversos planes de manejo. Es sin embargo en los ochenta que se comienza la evaluación de los RCD y el uso de centros de almacenamiento exclusivos para estos residuos, debido en gran medida al alto costo de construcción y operación de los vertederos que se llenaban rápidamente con RCD. Al tener la separación de los residuos era más fácil pensar en su reciclamiento.

En el contexto mexicano, el desarrollo acelerado de la industrialización que presentó nuestro país desde la década de 1950 y que se prolonga hasta la fecha ha producido una mayor demanda de materias primas y servicios para satisfacer a una población en crecimiento, con patrones de consumo cambiantes y cada vez más sofisticados. En este contexto se incrementó la generación de residuos de distintos tipos y se complicó su gestión y eliminación adecuada, lo que generó afectaciones a la salud de la población y en general a los diversos ecosistemas.

En el estado de Baja California, el aumento constante en la generación de RCD ocasiona retos para las organizaciones responsables en lo que a su gestión se refiere. La falta de un plan de manejo integral en los municipios de Tijuana y Mexicali, principalmente, provoca la diseminación de los RCD y un posible aumento en el número de tiraderos clandestinos; en el caso de Mexicali se afectan drenes, canales, la zona riparia del Río Nuevo y el complejo lagunar de esa ciudad; en Tijuana se contaminan suelo, agua y aire sobre todo en cañadas, terrenos baldíos y arroyos.

 

Puedes leer el artículo completo en la revista Ingeniería Civil 577, disponible en el sitio web del CICM o en el siguiente enlace: IC 577

Compartir en:

DESTACADOS

OPERACIÓN

Desafíos y logros de la gestión del agua en la capital En aras de garantizar que todos los habitantes de la Ciudad de México tengan

Leer más »