19 junio, 2024 5:14 pm

Puntos de prevención en materia de fiscalización

José Juan Rodríguez Morelos Integrante de la Comisión de Desarrollo de Seguridad Social Sur, Colegio de Contadores Públicos de México.


El objetivo del presente artículo es informar respecto a las principales áreas de fiscalización que hoy en día el Seguro Social está utilizando como métodos de recaudación y prevenir a todas aquellas personas que tienen la responsabilidad directa o indirecta de cumplir con estas obligaciones. Se busca asimismo resaltar las áreas en las que el IMSS basa sus revisiones, debido a que encontró en ellas una fuente de recaudación constante.

 

Hoy en día, es importante tomar en consideración el convenio de colaboración entre el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el cual se estableció principalmente para:

• Aumentar el intercambio de información y fortalecer las acciones de fiscalización a favor de la formalidad del empleo.

• Aprovechar los sistemas tecnológicos para compartir y explotar la información.

• Diseñar estrategias para el combate a la evasión y defraudación fiscal, así como el ejercicio conjunto de actos de comprobación de las obligaciones en materia fiscal o de seguridad social.

A través de estas medidas, el SAT y el IMSS expresan su compromiso de combatir los esquemas ilegales en perjuicio del fisco federal y de los trabajadores en materia de seguridad social.

De tal forma, es muy posible que los empresarios empiecen a recibir más visitas o invitaciones por parte de la autoridad, por lo que cabe recordar el procedimiento legal de fiscalización que utiliza la autoridad. El IMSS, como organismo fiscal autónomo, está facultado para ordenar y practicar visitas domiciliarias y requerir la exhibición de libros y documentos para llevar a cabo revisiones de gabinete, con el fin de verificar el cumplimiento de las obligaciones patronales en materia de seguridad social (art. 251, fracc. XVIII, de la Ley del Seguro Social, LSS).

Así, los empresarios tienen que proporcionar la información que se les requiera, pues de lo contrario pueden ser sancionados con una multa equivalente a entre 20 y 125 veces la unidad de medida y actualización (UMA), es decir, de 1,612 a 10,075 pesos actualmente (art. 304-A, fracción X, y 304-B, fracción II, de la LSS), sin pasar por alto otras consecuencias derivadas de estos procedimientos. No obstante, antes de atender los requerimientos del IMSS hay que cerciorarse de la legalidad de la orden de visita o el oficio de revisión, porque de no ser así podría vulnerarse la esfera jurídica. Dichos actos administrativos deben cumplir por lo menos con los siguientes requisitos:

• Estar fundados, motivados y expresar la resolución, el objeto o propósito de que se trate de conformidad con las leyes y sus reglamentos vigentes.

• Constar por escrito en documento impreso o digital.

• Señalar la autoridad que los emite.

• Citar lugar y fecha de emisión y el lugar a visitar.

• Ostentar la firma autógrafa del funcionario competente y, en su caso, el nombre o los nombres de las personas a las que van dirigidos.

Como se aprecia, es indispensable que el IMSS funde y motive la orden de revisión. En los actos de fiscalización empleados por el Seguro Social, visitas domiciliarias y revisiones de gabinete deben observarse las disposiciones de la Constitución y el Código Fiscal de la Federación.

En este artículo se mencionan únicamente algunos de los puntos de mayor relevancia en este ámbito: identificar obligaciones fiscales, prima de grado de riesgo, riesgo de trabajo, solidario responsable, sujetos de aseguramiento, base de cotización e integración salarial.

 

Identificar obligaciones fiscales

Es de suma importancia que los empresarios identifiquen, revisen y validen todas las obligaciones que su compañía tiene con las diversas autoridades fiscalizadoras, entre las cuales destacan el IMSS, el Infonavit, el SAT y las secretarías de finanzas locales, entre muchas más, para evitar multas por incumplimiento de obligaciones. Es muy común que con el crecimiento del negocio se vayan adquiriendo nuevas obligaciones, o que se pierdan de vista u olviden algunas de ellas.

 

Prima de grado de riesgo

Revisar los documentos de inscripción y registro de la actividad de la empresa en el Seguro Social es importante hoy en día para poder determinar la correcta prima de grado de riesgo y asegurarse de estar clasificados en la correcta clase y fracción.

El Seguro Social revisa constantemente esta situación, pues busca verificar que la actividad con la que los contribuyentes se dieron de alta sea la que les corresponde. Es muy común que, derivado del comportamiento del negocio, éste sufra algún cambio en su proceso de trabajo que afecte la clasificación inicial con la cual la empresa fue registrada, lo que despierta cuestionamientos por parte de la autoridad sobre el correcto registro de la clase de riesgo. Se emiten entonces invitaciones para que las propias empresas corrijan o se reclasifiquen de acuerdo con el art. 18 del Reglamento de la LSS (autoclasificación de las empresas) y el art. 22 (rectificación de clasificación por el IMSS).

 

Riesgo de trabajo

Llevar un buen control de incidencias y establecer un procedimiento en caso de accidentes puede ayudar a las empresas a registrar e identificar correctamente todas las incidencias que ocurran. Es posible y muy común que los trabajadores confundan un accidente de trabajo con una enfermedad general o un accidente en trayecto, o que simplemente no expliquen de forma correcta su padecimiento al acudir a su clínica. Esto genera un registro incorrecto y confusión al momento de elaborar la declaración anual de grado de riesgo, con el consecuente cálculo erróneo en el factor de grado de riesgo. Lo anterior provoca un incremento en el pago de las cuotas obrero-patronales.

La autoridad está al tanto de estas situaciones y constantemente revisa y cuestiona la siniestralidad en la declaración anual de grado de riesgo de las empresas, toma las incidencias como riesgos y envía escritos o invitaciones para que las empresas corrijan esta situación.

 

Solidario responsable

Con la entrada en vigor del art. 15-A de la LSS y los artículos 15-A, B, C y D de la Ley Federal del Trabajo (LFT), el IMSS ha tomado medidas para tratar de identificar a todas aquellas personas morales y físicas que prestaron algún servicio y que no cuentan con registro patronal vigente ante dicho instituto, cualquiera que sea su figura, y en especial aquellos formatos denominados como subcontratación, intermediación, outsourcing. Es decir, se presume que estas personas, al no contar con un registro patronal, podrían estar incumpliendo con sus obligaciones ante el Seguro Social; o bien, que al no haber contratos firmes de servicios, puedan estarse simulando situaciones laborales en perjuicio de la autoridad. De esta forma, se busca responsabilizar al contribuyente que es beneficiario de los servicios, haciéndolo responsable solidario. Esta situación la justifican con base en lo mencionado en el art. 15-C de la LFT, que a la letra dice: “La empresa contratante de los servicios deberá cerciorarse permanentemente de que la empresa contratista cumple con las disposiciones aplicables en materia de seguridad, salud y medio ambiente en el trabajo, respecto de los trabajadores de esta última.”

Así, es indispensable que los empresarios revisen todos sus contratos de servicios tanto con personas físicas como con personas morales, y en su caso los respalden con algún comprobante de cumplimiento en materia de seguridad social.

 

Sujetos de aseguramiento

El rubro de sujetos de aseguramiento no es nuevo; de hecho, es de los primeros temas que el IMSS comenzó a vigilar y supervisar entre los empresarios. Recuérdese que muchos contribuyentes empezaron a abusar de la figura de honorarios a personas físicas con la figura de “asimilables a salarios”, simulando la relación laboral de verdaderos trabajadores como personas físicas independientes, sin cubrir sus cuotas de seguridad social, entre otras obligaciones fiscales, y sin tomar en cuenta lo señalado en la LSS y la LFT.

Por ello, es conveniente precisar que el término “asimilables a salarios” se origina en la Ley del Impuesto Sobre la Renta únicamente para homologar la retención del impuesto a todas aquellas personas físicas que obtenían sus ingreso por medio de la figura de honorarios profesionales, y en ninguna parte se menciona que no serán sujetos de aseguramiento por parte de sus empleadores, los cuales en todo caso se apegarán a lo dispuesto por el art. 12 de la LSS y los artículos 20 y 21 de la LFT.

En consecuencia, es de gran importancia revisar que se cuente con los contratos adecuados y formas de pago de todas las personas físicas que presten cualquier tipo de servicio a la empresa o negocio, para en caso de una revisión de la autoridad poder comprobar que no son trabajadores de la empresa que recibe los servicios.

 

Construcción, remodelación o mantenimiento

Es de sobra conocido que la construcción es una de las actividades más vigiladas y fiscalizadas por parte de las autoridades; sin embargo, en este artículo se abordan ciertas situaciones en que se hallan empresarios o compañías que, sin dedicarse a la construcción como su principal actividad, indirectamente son objeto del Reglamento Obligatorio para los Trabajadores de la Construcción por Obra o Tiempo Determinado.

Los empresarios deben prestar atención a los casos en que realizan un mantenimiento mayor, remodelación o ampliación que conlleve la intervención de trabajadores del ramo de la construcción y no dan aviso al IMSS, o no realizan los contratos y registros adecuados al recibir los servicios de un contratista ni se cercioran de que éste cumpla con sus obligaciones (al menos con las del Seguro Social).

Es bastante común que las empresas se encuentren en la situación mencionada en el párrafo anterior, y para la autoridad es fácil detectar un incremento en el saldo de las cuentas contables de mantenimiento, mejoras o remodelaciones gracias al intercambio de información que tiene con el SAT, al que las empresas notifican de manera electrónica lo referente a la contabilidad.

 

Integración salarial

Es éste un tema extenso y controversial, debido a las diferentes formas de pago y tipos de prestaciones que las empresas otorgan a sus trabajadores. No obstante, es de suma importancia al menos enlistar y analizar la base de la integración salarial enmarcada en el artículo 27 de la LSS (disponible en http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/pdf/leyes/LSS.pdf).

El empresario debe tener un perfecto control de las tarjetas checadoras o los reportes biométricos y al mismo tiempo vigilar que los conceptos mencionados en este precepto estén debidamente registrados en su contabilidad, así como tomar en cuenta lo que dice el art. 30 de la LSS, fracción I, para determinar el salario diario base de cotización: “Cuando además de los elementos fijos del salario el trabajador percibiera regularmente otras retribuciones periódicas de cuantía previamente conocida, éstas se sumarán a dichos elementos fijos”.

En referencia al precepto del párrafo anterior, se debe tener mucho cuidado de que el otorgamiento del tiempo extra no sea siempre a las mismas personas ni por las mismas cantidades, ya que puede considerarse un pago regular de cuantía conocida y considerarse como parte del salario.

 

Conclusión

El no contar con un experto en manejo de nóminas e integración salarial en el departamento de recursos humanos o en el de contabilidad es una de las principales causas de diferencias de pago al Seguro Social. No obstante, estar atentos a todos los cambios, propuestas y decretos que la autoridad emite constantemente en la materia es de gran relevancia para estar al día y prevenir situaciones que comprometan la estabilidad de la empresa o negocio.

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