22 septiembre, 2023 1:23 pm

Enderezado de estructuras piloteadas

Rodolfo Antonio Martínez Vargas. Fue jefe de Laboratorio de Mecánica de Suelos en Solum.

En este artículo se presenta el procedimiento general por medio del cual se puede lograr el enderezado de edificaciones cuya cimentación está formada por un cajón rígido con pilotes de punta o de fricción, o con pilotes de control; en algunos casos, con pilotes de punta y fricción, de fricción y control o cualquier combinación simple o mixta. En el trabajo original se ofrecían los ejemplos de ocho edificios estudiados. Aquí se expone sólo el caso de un edificio situado en la Zona del Lago Virgen, en el norte del Valle de México.

 

El procedimiento expuesto forma parte de una serie de estudios y renivelaciones desarrollados en los últimos 10 años en edificaciones de la Ciudad de México, donde se toma en cuenta la ventaja que propicia la combinación del peso propio de la estructura y la inercia de deformación que se genera al desestabilizar el suelo de apoyo en áreas de contacto convenientes, aprovechando así el abatimiento y la deformación que puede generar el bombeo bajo el subsuelo en las áreas de influencia que el desnivel solicite. Además, si las condiciones lo permiten, es posible ayudarse con sobrecargas para, junto con los conceptos antes mencionados, revertir las condiciones de trabajo que obligaron a la estructura a inclinarse en un sentido.

Dependiendo del tipo de cimentación profunda que tenga la estructura, se indica el proceso que se sigue para activar el movimiento del edificio por medio de la desconexión de pilotes bajo sus áreas de influencia, a las cuales se les denominará rígidas, que son las que mantienen al edificio en su parte estable, y se mantendrán los pilotes intactos en las áreas de influencia que se denominarán flexibles, que son las zonas que provocan el hundimiento de éstos. Es evidente que para llegar a las zonas donde se encuentran los pilotes por trabajar se tienen que realizar excavaciones verticales y horizontales bajo las estructuras; se genera con esto un sistema complejo de trabajos que tienen que ver con abatimientos del agua del subsuelo, tuneleos, troquelamientos y protecciones generales dentro y fuera del edificio; deberá tomarse en cuenta el efecto que esto produzca tanto a los servicios en el propio edificio como a sus colindancias.

El tiempo de corrección física de un edificio dependerá directamente de su magnitud de inclinación, la factibilidad de trabajar con o sin personal laborando en él, las áreas libres exteriores e interiores como se disponga para efectuar los trabajos de excavación, así como la respuesta que el procedimiento aplicado genere en favor de su corrección; sin embargo, la experiencia muestra que el plazo de ejecución para edificios convencionales varía entre ocho y 15 meses.

 

Puedes leer el artículo completo en la revista Geotecnia 245, disponible en el sitio web de la SMIG o en el siguiente enlace: Geo 245

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