21 mayo, 2024 1:11 am

Colaboración digital, ubicuidad y movilidad

Mauricio Jessurun Solomou Ingeniero civil y maestro en Ciencias. Profesor en la DEPFI-UNAM. De 1972 a 1982 ocupó diversos cargos en el Grupo ICA. Actualmente es presidente de Corporación Unisol.


La colaboración y la movilidad han sido identificadas como una de las tendencias más importantes para la adopción de tecnología, particularmente en la industria de la construcción, donde se desempeña una gran cantidad de ingenieros civiles. Sin embargo, como se indica en este artículo, es una industria que en escala mundial tiene muy baja productividad, además de ser muy deficiente en la adopción de tecnologías digitales en sus procesos (Agarwal et al., 2016)

A diferencia de otras disciplinas, la ingeniería civil, en todas sus ramas de conocimiento especializado y ámbitos de acción, es una profesión que se ejerce en grupos de trabajo que interactúan constantemente para intentar lograr los objetivos trazados en la planeación de cualquier proyecto.

Las tres palabras claves

El investigador requiere compartir información con otros colegas, además de recurrir a los especialistas que hacen las pruebas en laboratorios. El académico recurre a las opiniones de otros profesionales de la ingeniería, e incluso de otras disciplinas, para preparar lo mejor posible sus conferencias y presencia en clase. Los diseñadores de diversas disciplinas de la ingeniería civil, como la mecánica de suelos, las estructuras, la hidráulica, el medio ambiente, la planeación, etcétera, interactúan con otros colegas para recabar opiniones que les permitan asegurar que están considerando todos los supuestos razonablemente identificados en la preparación de la ingeniería conceptual y básica de las obras. Los ingenieros civiles dedicados a la construcción no podrían ejercer su actividad si no contaran con un vasto equipo humano para atender las diversas actividades y ramas del conocimiento presentes en las obras de construcción. En este escenario, la primera palabra clave es colaboración.

Adicionalmente, una de las características del equipo humano que se forma para lograr los objetivos que pretende el grupo de ingenieros y profesionales de otras disciplinas es su ubicación. Así, frecuentemente se tienen asesores que se encuentran en diversas localidades de un país, o incluso en otros países, y será indispensable que colaboren con el grupo para incluir sus conocimientos y experiencias en la siempre difícil tarea de concebir, diseñar, construir, operar y mantener una obra de infraestructura. He aquí la segunda palabra clave: ubicuidad.

La información es, probablemente, el ingrediente más importante en el éxito de los proyectos de ingeniería, comenzando desde la planeación, cuyo objetivo será imaginar el futuro deseable del proyecto, así como identificar los factores que puedan influir para reducir la incertidumbre que rodea a todos los proyectos de ingeniería durante todas las etapas de su ciclo de vida. Hoy en día la tecnología, concretamente las tecnologías de la información y la comunicación, conocidas como TIC, constituyen la herramienta perfecta para organizar, administrar y colaborar con este insumo tan importante. El punto es que la información debe acompañar y viajar con los integrantes del equipo, debe estar disponible para cualquier consulta en cualquier lugar donde se le requiera.

Los nuevos modelos de administración y acceso a la información que ha traído consigo la revolución tecnológica en la que nos encontramos permiten contar con datos, reportes, programas de trabajo, análisis de costos, minutas de reuniones de trabajo, fotografías, videos, expedientes documentales, reportes de laboratorio y de supervisión, libros blancos, planos, así como un sinnúmero de documentos y fuentes de información que deberán estar disponibles en el momento en que las necesitemos y en el lugar donde estemos. Como consecuencia de esto, la tercera palabra clave es movilidad.

Razones del estancamiento

En esta parte centraremos nuestra atención en aquellos aspectos que impactan la productividad de la industria de la construcción y que en muchas ocasiones tiene su origen en la muy pobre adopción de tecnología en sus procesos de gestión.

Una razón para la baja productividad en la industria de la construcción es que todavía se basa en el uso del papel para gestionar sus procesos y productos
relacionados con la información. Habrá que utilizar desarrollos basados en la nube y aplicaciones móviles que deben ser habilitadas como plataformas para resolver los problemas que se presentan a diario, como los reportes de supervisión de campo que integren la información estratégica del proyecto, de presupuestos, programas de ejecución, así como la administración de documentos y contratos.

Mientras que otras industrias han modernizado radicalmente sus procesos, el sector de la construcción sigue siendo una de las industrias más estancadas del mundo, al utilizar todavía muchos de los métodos desplegados por primera vez en el siglo XIX. Como resultado, la productividad está disminuyendo, la fuerza de trabajo de la construcción se está reduciendo y la demanda de infraestructura supera continuamente a la oferta.

Hay muchas razones detrás del estancamiento. Entre ellas se encuentra la falta de inversión tecnológica por parte de las empresas de la construcción. En 2016, 70% de las empresas dedicadas a la construcción destinaron sólo 1% o menos de sus ingresos a la tecnología, mientras que la carencia de ésta también está empujando al alza los precios de la construcción en todo el mundo, incluso en medio de la caída de los precios de las materias primas (Marks, 2017). La fragmentación es otro obstáculo significativo. El excesivo número de trámites asociados a las normas y leyes en la materia también hace que los procesos sean lentos, impresionantemente burocráticos, muy tardados e ineficientes y susceptibles de propiciar corrupción.

El “conservadurismo innato” es un concepto utilizado para describir a la industria de la construcción. Si bien los sectores minorista y automotriz son las liebres cuando nos referimos a la implementación de la tecnología, aquellos que planifican y construyen nuestro entorno son las tortugas (Easen, 2017).

“Somos una industria de bajo margen, lo que ha llevado a la falta de inversión en investigación y el desarrollo en las últimas décadas, especialmente en comparación con otras industrias”, explica Sam Stacey, director de Innovación, Industrialización y Mejora del Negocio en la empresa de la construcción Skanska, en Reino Unido.

Insistir en la baja productividad del sector de la construcción es algo irremediable, sobre todo cuando revisamos los proyectos importantes de construcción que en el mundo promedian retrasos de por lo menos 20 meses respecto a lo originalmente planeado, e incrementos de 80%, o incluso más, respecto del costo establecido al inicio. Muchas de las revisiones indican que estas desviaciones son producto de la complejidad de los proyectos y su escala, pero también hay otros factores que corresponden a algunos de los grupos de interés alrededor de los proyectos, como los propietarios, contratistas y subcontratistas, quienes se han resistido a la adopción de herramientas tecnológicas con las características descritas y que tienen que ver con las palabras clave identificadas.

Lo anteriormente comentado es de gran importancia porque la construcción está inserta en la situación económica actual; ello porque se calcula que la economía mundial debe promediar alrededor de 3.7 trillones estadounidenses (un trillón estadounidense equivale a un billón en México) anuales de dólares desde ahora y hasta 2035, para mantener el crecimiento esperado del PIB mundial. En este contexto, los grandes proyectos de infraestructura tradicionalmente terminan en promedio con un año de retraso y al menos con 30% de sobrecosto, lo que significa que de los 3,500 proyectos que están planeados ahora habría pérdidas del orden de 5 trillones estadounidenses.

Elementos para la transformación de la industria

Además de los aspectos relacionados con la adopción de tecnología en la industria de la construcción, diversos estudios han identificado cuatro elementos que deben acompañar la transformación de la industria y que se mencionan en el documento base de este trabajo.

El primer elemento se refiere a la correcta asignación y a compartir riesgos en los contratos de construcción, en los cuales se involucre a todas las partes que intervienen en las obras. La colaboración implica transparencia en los procesos licitatorios, la correcta asignación de riesgos en contratos y el seguimiento adecuado del comportamiento de las principales variables que afectan la correcta marcha del proyecto, que permita la toma decisiones preventivas, la alineación del equipo para trabajar con información uniforme y de calidad, así como la rendición de cuentas para informar a la sociedad en qué se invierte y cómo se utilizan los recursos públicos en la construcción de la infraestructura de un país.

Un segundo elemento es la existencia obligatoria de una orientación dirigida a buscar el retorno de la inversión. Ello porque de nada servirán todos los esfuerzos de optimización en los procesos si la obra resulta en un fracaso económico que impida el crecimiento de las empresas involucradas, el atraso en los programas de construcción, el incremento de los costos previstos y, eventualmente, la falta del servicio esperado por la sociedad. Si se logra crear un entorno en el que las ofertas que se presenten mantengan y expliciten el retorno de la inversión que se busca, habrá menos proyectos fallidos.

El tercer elemento es que la tecnología no necesariamente debe ser compleja. Para desarrollar tecnología lo que se requiere es tener un amplio conocimiento de la especialidad y el sector en el que el profesional de la ingeniería se desenvuelve. Ser especialista en el tema y las normas asociadas permitirá dirigir a técnicos informáticos para producir así aplicaciones que puedan ser de uso particular dentro de una organización o, si se prefiere, salir al mercado para su explotación comercial. Las normas y leyes cambian, al igual que las personas involucradas en los proyectos.

Por lo anterior, una parte importante de la implantación de tecnología en una organización debe ser siempre el considerar los costos asociados al desarrollo de las aplicaciones (o en su defecto la compra o renta de éstas), además de los costos asociados a la actualización técnica de las soluciones, capacitación y soporte a usuarios, los cuales cambian frecuentemente.

Un cuarto elemento es la planeación de la organización para trabajar de forma diferente, utilizando soluciones tecnológicas y una actitud de colaboración. Generalmente, cuando hay transformaciones profundas debido a la adopción de nuevas herramientas, además de cambios en las normas del sector que producen modificaciones al interior de la organización se deberá planear, diseñar e implantar un sistema de administración del cambio, que sea liderado por expertos en este complejo tema.

Aunque las fuentes que se citan en este texto se refieren principalmente a estos cuatro elementos, agrego uno más: la implantación en los proyectos de infraestructura de la gerencia de proyecto. Los responsables de esta actividad son los encargados de aplicar las mejores prácticas reconocidas en la industria. Organizaciones como el Project Management Institute (PMI) durante varios años han estado trabajando en la definición de los conceptos más importantes en las áreas de conocimiento, las cuales identifican los aspectos por cubrir en estas actividades, que se inician con la integración de las diferentes especialidades que deben intervenir y corresponden a aspectos como la administración de los interesados (stakeholders), alcances, compras, costos, comunicaciones, tiempos y riesgos; a ellos se agregan, para los proyectos de construcción, la administración de los asuntos ambientales y el análisis financiero; incluso se reconoce como una especialidad lo referente a la preparación de reclamos, porque todas las obras tienen variaciones en sus alcances y se presentan diversos imprevistos difíciles de calcular desde el inicio. Todas estas actividades deben estar basadas en información que se origina en diferentes lugares, además del sitio de los trabajos, que debe estar disponible para todos los usuarios autorizados y consultarse mediante diversos dispositivos que acompañen al usuario.

Por otra parte, la interrupción digital se produce cuando la directiva de arriba abajo no se alinea con las necesidades de abajo arriba.

Para sobrevivir y prosperar en la revolución digital de la ingeniería y construcción, los profesionales de este sector deben transformar el proceso de los estándares digitales de abajo arriba. Mientras tanto los propietarios de proyectos, ingenieros y ejecutivos de contratistas deben disipar la idea de que la tecnología por sí sola resolverá los desafíos que han contaminado la productividad en la construcción durante generaciones. La transformación digital de la construcción comienza abordando los problemas entre las personas y el proceso, antes de seleccionar la tecnología de apoyo adecuada.

Elegir la solución tecnológica “correcta” para la organización no es tan fácil como parece. Obtener una comparación entre las características de la tecnología, las métricas de retorno de inversión esperadas y las preferencias del usuario final es casi imposible. Históricamente, estas decisiones fueron relegadas al departamento de tecnología de la información, pero las demandas de eficiencia de las operaciones han llevado a muchas de estas decisiones a un punto muerto. He allí una de las causas importantes de la baja adopción de tecnología en la industria de la construcción.

Nueva estrategia en México

Una buena noticia para nuestro país es que por primera vez se presenta, desde el ámbito gubernamental, una estrategia para incorporar la tecnología a los procesos de planeación, contratación, administración de proyectos y contratos de la obra pública. En efecto, en marzo de 2019 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través de la Subsecretaría de Egresos y la Unidad de Inversiones, hizo público el documento denominado “Estrategia para la Implementación del Modelado de Información de la Construcción (MIC) en México”.

La presentación del documento explica que la estrategia debe establecer, desde una perspectiva gubernamental, de qué manera se dará apoyo a fin de asegurar que el dinero de los ciudadanos se destine eficientemente, que los proyectos de infraestructura planeados se entreguen a tiempo y con calidad, y que la industria de la construcción promueva acciones para que la economía nacional sea más competitiva. Con el propósito de que esto se materialice, el documento indica que la estrategia está basada en una metodología innovadora para mejorar los procesos de construcción y que será aplicada para mejorar la infraestructura pública. El Building Information Modeling (BIM), en México Modelado de Información de la Construcción, permitirá generar, intercambiar y gestionar información entre los múltiples actores que participan en la construcción de proyectos a lo largo de su ciclo de vida.

Confiemos en que esta iniciativa anunciada recientemente cuente con el apoyo de todo el sector y sea la plataforma de lanzamiento hacia una nueva cultura de la calidad e innovación en todas las especialidades de la ingeniería civil.

Conclusiones

Ante esta nueva realidad referente al manejo profesional de la información, que constituye la materia prima de la ingeniería en todas sus disciplinas, resulta esencial tener presentes e incorporar los tres grandes elementos que la tecnología ofrece hoy: colaboración, ubicuidad y movilidad.

Gracias a los estándares de datos abiertos entre los principales desarrolladores de software y hardware, la industria de la construcción ha pasado a un “punto de inflexión” crítico donde la tecnología ya no es la barrera para la integración. Las barreras futuras que aún deben cruzarse incluyen al individuo, el negocio y las políticas públicas

 

Referencias
Agarwal, R., S. Chandrasekaran y M. Sridha (2016). Imaging construc-
tion’s digital future. Capital Projects & Infrastructure.
McKinsey. Disponible en https://www.mckinsey.com/industries/capital-projects-and-infrastructure/our-insights/imagining-constructions-digital-future
Marks, M. (2017). Construction: The next great tech transformation. Capital Projects & Infrastructure. McKinsey. Disponible en https://www.mckinsey.com/industries/capital-projects-and-infrastructure/our-insights/construction-the-next-great-tech-transformation
Easen, N. (2017). Construction: an industry ripe for tech disruption. Raconteur. Disponible en https://www.raconteur.net/business-innovation/construction-an-industry-ripe-for-tech-disruption
Fuente: Libro Retos y oportunidades de la Ingeniería civil.

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