19 junio, 2024 5:28 pm

32 CNIC: sustentabilidad en materia social, económica, financiera y ambiental

Hay varios asuntos clave en el 32 Congreso Nacional de Ingeniería Civil (32CNIC); la planeación es uno de ellos, de primera línea para los ingenieros civiles: no debe seguir improvisándose o sometiendo las necesidades del país a los periodos de gobierno. Otro tema es la tecnología, que hoy en día debe ocupar un lugar preponderante, y uno más es la necesidad de abordajes interdisciplinarios en toda obra de infraestructura. Son numerosos y diversos los temas de nuestro congreso y estamos trabajando en la definición de su estructura.

Jorge Serra Moreno Presidente del XXXIX Consejo Directivo del Colegio de Ingenieros Civiles de México.

IC: ¿Cómo define el perfil y las competencias actuales del ingeniero civil en México?

Jorge Serra Moreno (JSM): El ingeniero civil está formado para desarrollar la infraestructura de un país. No únicamente su construcción, sino todas sus fases, desde su planeación, diseño, ejecución y supervisión hasta su operación, mantenimiento y, al final de su vida útil, su cierre. Esa es la función primaria del ingeniero civil, y su enfoque ha de considerar factores como el social, el económico y el ambiental, entre otros. Las obras de infraestructura deben verse de forma integral, en sus aspectos técnicos y económicos fundamentalmente, porque –como señalé en un reciente mensaje– debe distinguirse entre los fenómenos del crecimiento, el desarrollo y el progreso: un país puede crecer sin desarrollarse, y puede crecer y desarrollarse sin progresar. La planeación es un factor determinante para obtener los mejores resultados.

IC: ¿Qué oportunidades y retos existen hoy en México?

JSM: El nuestro es un país en desarrollo y existen muchas oportunidades para la ingeniería civil, no únicamente en el sector público, también en el privado, donde últimamente se han presentado grandes inversiones, ya sea en coparticipación mediante asociaciones público-privadas o a través de concesiones de obras como carreteras y aeropuertos, aunque también de grandes edificios y urbanizaciones en diferentes partes del país.

IC: Son muchos los alcances y logros históricos de la ingeniería mexicana. ¿Cuáles destaca como los más importantes?

JSM: A través de la historia, la ingeniería civil mexicana ha sido reconocida en todo el mundo. Primero las construcciones de control del agua en el Valle de México, los caminos de acceso a las minas y en épocas más recientes tenemos el gran desarrollo de la mecánica de suelos de la Ciudad de México –una de las metrópolis más grandes del mundo, que está desplantada sobre una zona lacustre–, que dio como resultado una teoría de mecánica de suelos que es respetada y reconocida en el ámbito mundial.

Otro rubro es la construcción de presas; en los últimos años hemos sido reconocidos en el mundo por la calidad de los proyectos y la construcción de estas obras.

Existen presas que tienen 70 años de construidas y siguen operando eficientemente.

Tenemos reconocimientos por la construcción del sistema de transporte colectivo, cuya primera línea se inauguró en 1969, y a la fecha contamos con una longitud de la red de cerca de 270 kilómetros en la Ciudad de México, que han ayudado a la mejor movilidad de la población. Recordemos que la responsabilidad del ingeniero civil es identificar y satisfacer las necesidades de la población.

IC: ¿Cuáles son los objetivos principales de la actual mesa directiva del CICM que usted encabeza?

JSM: El Colegio de Ingenieros Civiles de México debe cumplir con el mandato del artículo 5º constitucional y su reglamento. Allí se establecen nuestra función y nuestras obligaciones legales. Adicionalmente, estamos comprometidos con la dignificación, promoción y difusión de la ingeniería civil y el apoyo a los jóvenes estudiantes, para motivarlos a que estudien ingeniería y se desarrollen en este campo. Los clubes de estudiantes han sido excelentes espacios para el desarrollo de los jóvenes dentro de nuestro colegio; quienes han estado en las mesas directivas de los clubes de estudiantes, ya como profesionistas se afilian al colegio. Para lograr nuestros objetivos, trabajamos a través de los 13 comités técnicos, que son la columna vertebral del CICM, y posteriormente difundimos sus trabajos a través del espacio Diálogo con Ingenieros, los foros temáticos, cursos de actualización profesional en el CAPIT, nuestra revista IC y redes sociales para culminar con el evento magno del Congreso Nacional de Ingeniería Civil, cuya próxima edición se realizará en noviembre de 2023.

IC: A lo largo de décadas ha variado el nivel de afiliación al colegio. Hay muchos ingenieros civiles que por distintas razones, generalmente de tipo económico, han dejado la profesión y se han dedicado a otras actividades. ¿Hay alguna inquietud del colegio para recuperarlos, invitarlos, ofrecerles oportunidades en el gremio?

JSM: Hace 77 años que se creó nuestro colegio y era el único en México. Todos los ingenieros civiles del país estaban afiliados a él. Posteriormente han ido surgiendo colegios en diferentes partes de la República, y el CICM tiene buena relación con ellos, pero precisamente por este hecho nuestras actividades se han ido concentrando en la CDMX, sin que ello implique dejar de participar con otros colegios en el ámbito nacional. Debido a la calidad profesional de los integrantes de nuestro colegio, este es reconocido en toda la República y en el mundo entero.

Lo que estamos haciendo es invitar a los jóvenes a participar, para que vean qué es el colegio. El ingeniero civil, como cualquier profesionista, tiene la obligación de llevar a cabo anualmente el servicio social profesional, y a través del CICM se puede cumplir con esa obligación, lo que es una motivación más para participar en las actividades de nuestro colegio.

IC: ¿Qué tipo de relación y colaboración tienen con el gobierno federal? Entiendo que es parte de la responsabilidad el ser consultor del gobierno.

JSM: Tenemos una excelente relación con todas la dependencias, no únicamente del gobierno federal sino de la Ciudad de México, que es nuestro ámbito de influencia formal. Existen convenios con las diferentes secretarías, especialmente las relacionadas con la infraestructura, a través de nuestros comités técnicos. Muchos ingenieros que se desempeñan en el gobierno participan en las actividades del CICM.

Una de las fortalezas fundamentales de nuestro colegio es que en él están agremiados académicos, investigadores, funcionarios públicos y empresarios, constructores, proyectistas, supervisores. Todos convivimos en el colegio con la mentalidad de ingenieros, sin inmiscuirnos en asuntos político-partidistas.

IC: ¿Cuál es la posición del colegio respecto a que la Secretaría de la Defensa Nacional esté participando de manera importante en las principales obras de infraestructura que está llevando a cabo el actual gobierno?

JSM: Sin duda se trata de un asunto que ha suscitado polémica. Lo primero que hay que decir es que como gremio debemos cuidar la institucionalidad, sin tomar posiciones partidistas. Nadie duda de que existe en el país una clara división entre quienes simpatizan con el actual gobierno y quienes lo hacen con la oposición, y los integrantes del CICM no son ajenos a ello. Hay asociados que simpatizan con el gobierno y no ven qué criticar; otros no ven algo positivo, y también están –quizá los menos– quienes son capaces de encontrar aciertos y errores.

El colegio se ocupa en que se empleen ingenieros civiles mexicanos en todas las obras de infraestructura. El Poder Ejecutivo ha responsabilizado a la Sedena de varias de las obras importantes del gobierno, pero la Sedena ha delegado en muchas empresas, fundamentalmente mexicanas, las principales tareas de cada etapa de cada obra. Tenemos conocimiento de que muchos ingenieros civiles asociados al colegio participan en obras, tanto en las que están a cargo de la Sedena como en otras que no están bajo su control, y lo único que ello revela es que existe una gran participación de ingenieros civiles y empresas de la construcción, principalmente mexicanas.

Como colegio no tenemos injerencia en las políticas que determina el gobierno; no hay ninguna ley que establezca quiénes sí y quiénes no deben hacerse cargo de las obras de infraestructura.

IC: ¿Qué opinión le merecen las obras emblemáticas del actual gobierno? ¿Tendrán un beneficio social en el corto, mediano y largo plazo?

JSM: Sexenio tras sexenio se formulan el Plan Nacional de Desarrollo y el Plan Nacional de Infraestructura; particularmente en el segundo se plantea una lista de obras por realizar. Por normatividad, todas las obras deben someterse a un análisis de costo/beneficio económico, social y de cuidado del medio ambiente.

Respondiendo puntualmente a su pregunta, pueden hacerse muchas especulaciones, pero no podemos tener la certeza de si van a funcionar o no. Tenemos confianza en que los ingenieros y demás profesionales están haciendo las cosas bien y van a tener buenos resultados. Ya llegará el momento de evaluar los beneficios de manera racional, responsable y con un enfoque estrictamente ingenieril.

IC: Por otra parte, ¿considera que hay algún beneficio en inaugurar proyectos sin que estén terminados o funcionando?

JSM: Cada ciudadano, ingeniero o no, tiene derecho a juzgar políticamente este fenómeno que es común a todos los gobiernos desde que tengo memoria, y no sólo en México. El Colegio de Ingenieros Civiles de México debe ser respetuoso de la institucionalidad, y hemos de estar conscientes, además, de que entre nuestros asociados no hay una opinión unánime sobre los aspectos políticos, ni siquiera cuando están referidos a infraestructura.

IC: ¿Cómo concibe la operación de los colegios y sociedades técnicas en la etapa post-COVID, en particular del CICM?

JSM: Las medidas tomadas por la mayoría de los gobiernos para enfrentar la pandemia de COVID son una especie de parteaguas para la humanidad; su impacto no se limitó al sector salud, e incluso no pocos piensan que fue mayor en el ámbito económico.

La necesidad de prevenir contagios llevó al trabajo en casa, que con el tiempo fue haciéndose híbrido, en ocasiones totalmente desde casa, a veces de manera parcial y en otros casos con regreso a la presencialidad.

No podemos olvidar el trabajo híbrido, porque definitivamente llegó para quedarse, pero el colegio está tratando de fomentar cada vez más el trabajo presencial.

IC: Existen actividades de la Ciudad de México que están muy relacionadas con los estados colindantes, en particular el Estado de México. ¿Cuál es la participación del CICM en este enfoque regional?

JSM: El Estado de México, Hidalgo y Morelos son las fronteras físicas de la Ciudad de México, pero también hay vínculos con otros estados cercanos, como Puebla, Hidalgo, Tlaxcala. Nuestro colegio, especialmente a través de sus comités técnicos, y en conjunto con los colegios de ingenieros civiles de las entidades vecinas, hace análisis y estudios y los presenta a las dependencias correspondientes para tratar de hacer eficientes todos los proyectos que se llevan a cabo.

IC: ¿Qué opinión tiene respecto del papel que cumple el colegio como vigilante, por parte de la sociedad, de decisiones en materia de infraestructura?

JSM: Cuando la sociedad o el gobierno tienen una duda técnica o busca una opinión experta sobre ingeniería civil, acude al colegio, para que a través de sus especialistas emita opiniones. El colegio no es un revisor de la sociedad, no fiscaliza los actos de gobierno, pero sí opina y sugiere cuando las autoridades consultan, según la legislación vigente.

IC: Le pido profundice en el papel que desempeñan los comités técnicos, no sólo respondiendo a solicitudes de las autoridades o de otros sectores sociales, sino también proponiendo.

JSM: Los comités técnicos son 13 y atienden las diversas especialidades de la ingeniería civil, incluidos algunos enfoques transversales como gerencia de proyectos, medio ambiente y sustentabilidad, normatividad y enlace legislativo, planeación, resiliencia y tecnología, entre otros. Se reúnen mes a mes para llevar a cabo estudios y en ocasiones se invita a participar a profesionales de otras disciplinas vinculadas a la infraestructura. Los comités técnicos son la espina dorsal de nuestro colegio. Como resultado de los trabajos de los comités tenemos los foros temáticos que se llevan a lo largo del año, artículos semanales para nuestra columna en un periódico, artículos para la revista IC, exposiciones en Diálogo con Ingenieros y propuestas ante las autoridades municipales, estatales y federales.

IC: Independientemente de que el gobierno esté de acuerdo o no con las propuestas o comentarios del colegio, ¿cómo se da la relación en cuanto a recibir y entregar opiniones?

JSM: Hay una relación de respeto mutuo. Por ejemplo, para el Tren Maya nos fueron solicitadas cuatro opiniones a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales; el colegio hizo un trabajo altamente profesional, muy serio, y fue entregado a las autoridades en tiempo y forma para que ellos tuvieran más información profesional, que les pudiera ser de utilidad para la toma de decisiones. Se trabajó y presentó una propuesta de modificación a la Ley de Obras Públicas, actualmente en estudio en el Senado después de haber sido revisada y promovida por la Cámara de Diputados. Otro ejemplo muy importante y que puede ser trascendental es nuestra propuesta en la Consulta del Plan General de Desarrollo y Programa General de Ordenamiento Territorial de la Ciudad de México.

IC: ¿Está el colegio a la vanguardia en los llamados criterios ESG para el desarrollo de proyectos de infraestructura?

JSM: Desde la campaña para las elecciones del XXXIX Consejo Directivo del CICM se han seguido esos principios ESG (environmental, social and governance) que se traducen como criterios ambientales, sociales y de gobernanza (véase figura 1), comenzando con nuestro lema “ingeniería civil y sustentabilidad”.

Desde que arrancamos con nuestras funciones hemos promovido por todos los medios esos principios: en Diálogo con Ingenieros, en los comités de trabajo, en el CAPIT, los foros y la revista IC, además de aplicarlo internamente en la administración propia del CICM.

IC: Con una visión integral sobre el desarrollo, se cuestiona cuántos médicos, ingenieros civiles, químicos… cuántos profesionales de diversas disciplinas necesita México. Algunos países plantean la necesidad de orientar a niños y adolescentes hacia ciertas disciplinas mediante análisis de las predisposiciones personales y las necesidades nacionales. ¿Qué opina al respecto?

JSM: Un tema relevante para el CICM es la planeación, y esta induce a abordar el asunto que comenta; sin obligar, sí es necesario hacer consciente a la gente, especialmente a los adolescentes, qué necesita el país y qué no, además de descubrir las capacidades preponderantes de cada quien. ¿Para qué estudiar una carrera que ya no tiene futuro? ¿Para qué generar frustración en quienes cursan una carrera y terminan manejando un taxi o en cualquier otra actividad por necesidad? Sin duda hay que abordar este enfoque de buscar el equilibrio entre la oferta y la demanda de lo que un ciudadano desea estudiar y lo que el país necesita.

IC: ¿Qué ejemplo puede dar en el caso de la ingeniería civil?

JSM: Uno de los grandes problemas de la ingeniería civil es la desaparición o escasez de residentes de obra. Nadie o muy pocos quieren residir en una obra que está en lugares alejados o inhóspitos, pero recordemos que el ingeniero civil desarrolla la infraestructura.

IC: ¿Considera usted que debería el CICM ocuparse de generar conciencia sobre esto mediante un comité o área que se ocupe de abordar sistemáticamente el tema?

JSM: Es algo que el CICM ya ha analizado, aunque no de manera sistemática. Es un asunto sobre el que debemos reflexionar para abordarlo a profundidad, y lo haremos.

IC: El congreso nacional de ingeniería civil, que se realiza cada dos años, tiene gran tradición y repercusión. El más reciente congreso fue híbrido por las razones que ya tratamos. ¿Qué conclusiones han extraído de dicha experiencia?

JSM: Fue una gran experiencia, porque permitió a mucha gente no tener que desplazarse, no correr el riesgo de contagio, pero muchas personas prefirieron asistir. Pretendemos que el próximo congreso, que se llevará a cabo en noviembre de 2023, sea primordialmente presencial. Hemos observado el agrado con que los miembros del CICM han ido regresando a nuestras magníficas instalaciones, lo que les ha permitido adicionalmente convivir con sus colegas y amigos.

IC: ¿Cuál será el enfoque, los temas relevantes del congreso? ¿Qué habría de novedoso en comparación con la organización de otros congresos?

JSM: Aún no se han definido las prioridades. En la medida en que se acerque la fecha, sin duda habrán de considerarse hechos que se estén desarrollando en el ámbito mundial, nacional y regional de incumbencia del CICM, pero estamos analizando dar preeminencia a la sustentabilidad en materia social, económica, financiera y ambiental, entre otros aspectos. El de la planeación es un tema clave, permanente en todos los trabajos de los ingenieros civiles; no debe seguir improvisándose o sometiendo las necesidades del país a los periodos de gobierno de tres o seis años.

IC: La tecnología avanza a pasos agigantados. Supongo que este tema se contemplará en el congreso.

JSM: Sin duda. Debe haber cada vez más conciencia de que estamos ante nuevos retos, y por ello este será otro de los temas importantes del congreso. Se ha dicho que las tecnologías no han sido absorbidas adecuadamente por la ingeniería civil, pero también hay que ver los límites que impone su aplicación, por desconocimiento, compatibilidad, por capacidad para hacerlo, por impacto económico y social.

IC: En ocasiones se invita a organizaciones y a personas de otras instituciones, y hay una visión que podría llamarse exclusivamente de ingeniería. ¿Qué se está considerando?

JSM: Toda obra de infraestructura requiere trabajos multidisciplinarios e interdisciplinarios. La pregunta que hace es muy importante, porque sí tiene que haber un análisis interdisciplinario para que los ingenieros y las obras de los ingenieros se lleven a cabo de la mejor forma. Definitivamente abordaremos lo más avanzado de la ingeniería civil, pero el trabajo interdisciplinario es imprescindible, y siempre en forma sostenible

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